<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786</id><updated>2012-01-30T00:12:32.545+01:00</updated><category term='El Mercenario'/><title type='text'>El Reino del Norte</title><subtitle type='html'>Bienvenidos a este reino en donde se desarrollan relatos de todo tipo. Donde coexisten mundos medievales y contemporáneos. Donde la magia y la tecnología comparten protagonismo y donde cualquier historia puede tener lugar. Espero que disfrutéis de vuestra estancia aquí y no olvidéis darme vuestras impresiones antes de partir pues solo así podrá prosperar este reino. Gracias de antemano ;).</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-6109703023839285102</id><published>2011-11-29T19:42:00.002+01:00</published><updated>2011-11-30T17:56:34.012+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El mercenario, Capítulo  6.- Trabajo Pendiente</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Por la tarde, Lobo acudió puntual a su cita con Elena. Ella lo esperaba sentada en una de las mesas de la terraza de aquel bonito café, situado cerca de la orilla del río. Llevaba un bonito vestido blanco, unas gafas de sol y una pamela blanca, a juego con el vestido, para cubrirse del sol. Lobo la saludó y se sentó en la silla que se encontraba frente a ella. Habló con ella durante mucho rato y se dio cuenta de que había recuperado parte de sus recuerdos, pero todavía tenía muchas lagunas. Lobo pensó que era mejor no forzarla demasiado por lo que al cabo de dos horas se disculpó y volvió al lugar donde había quedado Pierre esperándole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvieron a casa de Pierre y se encontraron con que había alguien esperándoles. Un coche plateado estaba aparcado cerca de la desvencijada verja de la casa de Pierre y había una mujer apoyada en uno de los laterales fumando un cigarrillo. La mujer era joven y bastante atractiva, con un hermoso pelo rubio ondulado que le caía como una cascada dorada sobre sus hombros, tenía unos preciosos ojos azules e iba vestida con unas botas altas y un vestido de cuero sin mangas. Sin duda, muchos hombres caerían rendidos a sus encantos. Lobo se preguntó que demonios hacía allí aquella mujer y decidió que la única forma de saberlo, era ir junto a ella y preguntarle directamente. -¿Quién eres y que haces aquí?- preguntó Lobo -Ah, pero si es nada más y nada menos que Lobo, aquel al que apodan "El Mercenario" en &lt;st1:personname productid="la Agencia-" w:st="on"&gt;la Agencia-&lt;/st1:personname&gt; dijo ella en un tono que dejaba claro que aquello le hacía gracia. -¿Te envían los de &lt;st1:personname productid="La Agencia" w:st="on"&gt;la Agencia&lt;/st1:personname&gt;? ¿Para qué?- preguntó él -Oh, ¿no te lo han dicho?- dijo ella sonriendo a la vez que tiraba el cigarrillo al suelo y lo apagaba -Yo soy a quién tenías que encontrar, y aquí tienes la segunda parte de la misión- dijo ella a la vez que le extendía un sobre grande. -Para hacerlo mas breve, tu misión es ayudarme a desmantelar una peligrosa mafia que infesta este continente, &lt;st1:personname productid="la Banda" w:st="on"&gt;La Banda&lt;/st1:personname&gt; de los Cuervos Sangrientos-. Tras oír aquello, Lobo rompió a reír a carcajadas. &lt;/span&gt;Tenía gracia que precisamente le encargasen aquello como misión, ya que pensaba hacerlo de todas formas. &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;-¿Como se que eres tu la persona a la que tenía que encontrar y no alguien que intenta frustrar mi misión?- preguntó Lobo con cierta desconfianza tras dejar de reír, pues aquello le parecía extremadamente sospechoso. -Bueno, como sabía que no me creerías le he traído a él- dijo mientras abría la puerta del copiloto y de su interior salía una figura que a Lobo le resultaba tremendamente familiar. -Hola cachorrillo, has hecho bien en querer asegurarte de que esta... jovencita, es quien dice ser- dijo aquel hombre envuelto en su gabardina raída. -Maldita sea, ¡ya me podíais haber facilitado más datos!- gruñó Lobo -¿Y estropear la diversión? ¡Ni hablar!- dijo él, divertido. -Bueno ahora que ya sabes que ella es quien dice ser, tan solo te queda terminar tu trabajo, si mueres o te pillan...- -si, si, ya sé, será mi fin- dijo Lobo cortándole. -Exactamente, se que crees que es imposible que falles, pero te recuerdo que las desgracias les ocurren a menudo a los agentes mas experimentados, cuando su exceso de confianza les lleva a cometer estupideces-. Dicho eso se metió en el coche y les dijo antes de irse -Espero que no me defraudes, gatita y tu tampoco, cachorrillo- y les dejó allí alejándose en el coche plateado. -Bien, Señor Lobo creo que debería presentarme, ya que usted no necesita presentación- dijo ella -Mi nombre en clave es Leona Azul, aunque ese maldito mequetrefe siempre me llama gatita- dijo visiblemente enfadada. Lobo sonrió maliciosamente y dijo - A mí nunca me ha caído bien ese tipejo, pero los jefes me prohibieron expresamente matarle-. -Creo que nos llevaremos bien, Lobo- dijo ella sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras esa breve conversación, se dirigieron a casa de Pierre y estuvieron hablando hasta bien entrada la noche. Al parecer ella conocía a la perfección todos los trabajos que había hecho Lobo desde que empezó en aquella Agencia. -Me gusta informarme sobre mis compañeros para hacerme una idea de sus habilidades- dijo ella y añadió -Por lo visto eres capaz de hacer hasta el trabajo más sucio, por algo eres "El Mercenario"- sonrió -La verdad siempre he querido ver en persona como trabaja un tipo tan hábil y sin escrúpulos como tú-. -Ya, todo eso está muy bien, pero yo no se nada sobre ti, ni sobre tus habilidades- dijo él mientras apagaba otro cigarrillo -¿Cual es tu especialidad? He oído que en &lt;st1:personname productid="La Agencia" w:st="on"&gt;la  Agencia&lt;/st1:personname&gt; hay gente especializada en cierto tipo de "trabajos"- quiso saber Lobo. -Pues mis especialidades son el espionaje, la infiltración y también la obtención de información tanto por medios convencionales como saltándome la seguridad de todo tipo de sistemas informáticos- respondió -Una espía y una "hacker", ¿eh?- dijo él -Dicho así parece que solo sepa hacer dos cosas- dijo ella algo molesta -Pero resume todo lo que has dicho- dijo Lobo tajante -Bueno... si, pero también se hacer otras cosas de las que ya te darás cuenta- dijo ella sonriendo maliciosamente. Tras su conversación, Pierre le enseñó la casa a la joven y le indicó donde dormiría aquella noche. -Bueno no es el hotel Ritz pero servirá- dijo ella sin mucho entusiasmo -Si nesesita cualquieg cosa no tiene más que pedigla- replicó él y se fué dejándola en su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lobo se levantó malhumorado como de costumbre y fue a darse una ducha antes de irse a desayunar. Se puso ropa limpia y su chaqueta de cuero y bajó a la cocina. Pierre estaba esforzándose por preparar un desayuno especial, en honor a su bella y joven invitada, pero Lobo prefirió comerse sus tostadas con mantequilla y un café solo, como siempre. Tras el desayuno tuvieron que esperar a que Leona se diese una ducha y se arreglase, con lo que Lobo se impacientó, tenía pensado ir a ver a Jhonny lo antes posible ya que tras lo sucedido el día anterior no iba a dejarle al margen. Pero ella había insistido en acompañarle y ahora tenían que esperarla. Tras una espera que le pareció interminable, al fin salió ella lista para marcharse. Pierre les acercó hasta el edificio de oficinas donde tenía Jhonny su despacho, y Lobo les dijo que esperasen mientras subía hablar con él pero Leona insistió en acompañarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando entraron la recepcionista se alegró a ver a Lobo de nuevo y le preguntó -Vaya, ¿ya no podías esperar para verme verdad?- y sonrió pero al ver a Leona se quedó petrificada. Ella miró a la recepcionista y le dijo -No te preocupes, solo somos compañeros, es más por mí puedes quedártelo- dijo ella riéndose. La recepcionista suspiró aliviada y le dijo a Lobo -Has venido a invitarme a cenar, ¿no?- preguntó ella ilusionada -Que remedio…- pensó Lobo recordando que se lo había prometido el día anterior. -Claro- dijo él intentando aparentar que aquello le entusiasmaba tanto como a ella -¿Quieres que te recoja cuando salgas?- le preguntó -¡Me encantaría!- dijo ella feliz -Salgo a las 7, te espero en la entrada-. Lobo sintió que aquella noche iba a ser muy larga y se despidió de ella antes de meterse en el ascensor. -Vaya, no sabía que eras un don Juan- dijo Leona divertida por lo que acababa de ver. -Déjame en paz- dijo Lobo molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron arriba fueron directos al despacho de Jhonny y la secretaria le volvió a tirar los tejos. -Maldita sea, las mujeres de esta ciudad están como cabras- murmuró Lobo mientras oía las risitas de Leona por detrás. -Pasen, el señor Anduinne les recibirá ahora mismo- dijo ella tras hablar con su jefe por la línea interna. Entraron en el despacho y Jhonny saludó a Lobo afectuosamente, como en los viejos tiempos. -Vaya, ¿quien es esta preciosidad que te acompaña?- preguntó él impresionado -Te lo contaré después, hay algo que debo decirte antes- replicó Lobo -No estarás pensando en abandonar a Elena, ¿verdad?- preguntó él sabiendo que es lo último que Alex haría. -Pues claro que no, no seas estúpido- dijo Lobo preguntándose que le pasaba aquel día a todo el mundo. -Tranquilo hombre, estaba bromeando- dijo Jhonny -Entonces, ¿quien es la chica?- insistió él -La que me va a ayudar en mi nuevo encargo- dijo Lobo -Precisamente por eso vine a verte- añadió y le explicó lo sucedido cuando volvió a casa. Tras pensarlo durante unos minutos, Jhonny dijo al fin -Está bien entonces, venid mañana a mi casa y hablaremos de los pormenores del viaje- y le preguntó a Lobo -¿Seguro que no le importara a tus superiores que intervenga alguien de fuera?- -A mis jefes solo les importan los resultados, les importa poco los métodos que se utilicen- respondió Lobo -Así que puedes estar tranquilo no me meteré en ningún lío por esto-. Dicho la cual se despidieron y Leona y él salieron del edificio, pero no sin tropezarse con la recepcionista, quién le recordó que fuese puntual a su cita de aquella noche mientras le dedicaba una encantadora sonrisa. Subieron al coche y Lobo fue preparándose para lo único que le daba miedo de verdad, la cena con la joven recepcionista.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-6109703023839285102?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/6109703023839285102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=6109703023839285102&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/6109703023839285102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/6109703023839285102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/11/el-mercenario-capitulo-6-trabajo.html' title='El mercenario, Capítulo  6.- Trabajo Pendiente'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-3666454528770326885</id><published>2011-11-14T16:17:00.002+01:00</published><updated>2011-11-14T16:17:55.754+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El Mercenario, Capítulo 5.- Recuerdos y Explicaciones</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Llegaron a casa de Pierre pasada la media noche. El cielo se veía de color rojizo y sin estrellas, a causa de las luces de la ciudad. Pierre se dispuso a recoger el estropicio que había causado el que lo intentó secuestrar. Lobo, cansado y aturdido después de aquel largo día, se dirigió a una de las habitaciones del piso de arriba. Se quitó la chaqueta que dejó en una vieja silla de madera y se echó encima de la cama. Creyó que estaba demasiado preocupado para dormir pero no tardó más de cinco minutos en caer en un sueño profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellas montañas escarpadas, donde tuvo lugar su última misión, Lobo vió como la avioneta, que lo debía recoger en el punto de encuentro de allí a unos minutos, se estrellaba en una de aquellas cumbres nevadas. Lobo corrió rápidamente al lugar del terrible suceso, pero lo único que encontró a su llegada, fueron los restos del aparato carbonizados y no había rastro de los cuerpos que deberían estar allí. Lobo sintió una mezcla de alivio y preocupación al no encontrar aquellos cadáveres que esperaba ver. Rastreó toda la cordillera durante días, pero no pudo encontrar nada. Ninguna pista, ningún indicio, nada. Al fin se dió por vencido y emitió un alarido de dolor y rabia que se oyó a lo largo del valle que tenía enfrente e hizo que algunos animales que merodeaban por los alrededores se sobrecogiesen. Los había perdido, a ellos que eran para él su única familia. La mujer a la que había entregado su corazón y su mejor amigo, al que debía tanto que nunca creyó poder pagárselo de modo alguno. Aunque sabía que tampoco él se lo pediría, era como un hermano mayor para Lobo. Su vida se había derrumbado y ya nada importaba. Lo recogieron unos pocos días después del accidente. Lo llevaron a casa y le dieron unas vacaciones hasta que se recuperase. Pero Lobo no consiguió reponerse nunca de aquello, perdió su empleo, sus sueños. Abandonó toda esperanza y empezó a tener problemas con el alcohol, se volvió un mujeriego, se metía en peleas por cualquier cosa. En definitiva, se encaminó a su autodestrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despertó bañado en sudor y visiblemente perturbado, otra vez aquel sueño en el que revivía el accidente, hacía años que no le pasaba. ¿Porque volvían asaltarlo ahora aquellos sueños? Ahora que sabía que ellos estaban vivos, a Lobo le asaltaban numerosas preguntas. Tratando de reorientarse echó un vistazo a la habitación para recordar donde estaba. Se levantó lentamente y se dirigió al piso de abajo. Los primeros rayos de sol ya asomaban en el horizonte. Pierre estaba en la cocina preparando café y unas tostadas para el desayuno. Al oír llegar a Lobo se dió la vuelta y dijo -Buenos días mon ami, ¿has podido descansag?- Lobo gruñó algo ininteligible que Pierre interpretó como una negativa. -Todavía me tienes que contag lo que sucedió en la mansión de Legoy- Lobo asintió mientras mordía una de las tostadas y se bebía el café de un trago. Tras tomar su desayuno y mientras Pierre se disponía a dar cuenta del suyo, Lobo le contó todo lo que ocurrió en la mansión. Cuando terminó, Pierre lo miró sorprendido y dijo -No sabía que alguna ves habías sido un hombge enamogado- y se rió. Lobo lo miró molesto y le respondió, -hay muchas cosas de mí pasado que nadie más que ellos conocen, Pierre- y añadió - si me la intentan jugar, lo sabré. Dicho eso se levantó y se fué a dar una ducha para despejarse. Se puso ropa limpia y su chaqueta de cuero negro, que recogió de la silla de la habitación donde había dormido. Bajó a la cocina y se puso a repasar los documentos del trabajo que tenía pendiente mientras esperaba a que Pierre estuviese listo para irse. Ya que tenía que hacer unos recados en la ciudad y de paso le dejaría en el lugar que le había indicado "Leroy".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya era media mañana cuando llegaron al lugar donde había de reunirse con su viejo amigo. Era un edificio de oficinas moderno, de unos veinte pisos. Lobo entró al edificio con paso firme, al fin iba a descubrir la verdad y dar respuesta a todas las preguntas que tanto le preocupaban. Cuanto antes zanjase sus asuntos del pasado, antes podría terminar su trabajo. Al entrar saludó a la joven recepcionista que había en la planta baja, una chica de pelo rubio corto, ojos azul celeste, delgada y atractiva. Lo saludó con una sonrisa y le preguntó en francés que lo llevaba hasta allí. Tenía una voz agradable y hablaba en un tono que denotaba cierta efusividad, como si acabase de llegar un viejo amigo. Lobo, un tanto sorprendido, respondió en su mejor francés -Tengo una reunión con un viejo amigo que me ha citado en su despacho-. Le tendió la tarjeta y ella se sorprendió y le dijo -No sabía que el señor Anduinne tenía amigos, y menos tan atractivos como usted- le dijo con una sonrisa más amplia aún. Para conseguir que le dijera el piso al que debía dirigirse, Lobo le tuvo que prometer a aquella chica que quedarían para cenar un día de estos. Debía dirigirse a la decimosexta planta donde se hallaba el bufete de abogados del que supuso que era socio su amigo cuando no el dueño. Que extraño, no creía recordar que le gustasen los rollos legales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin llegó al bufete y preguntó por el señor Anduinne. -Es la tercera puerta a la izquierda- le dijo un joven trajeado, alto, moreno y corpulento. Se le notaba un poco nervioso, por lo que parecía ser una de las últimas incorporaciones al bufete. Lobo se dirigió a donde le había le había indicado el joven letrado y vió a la debía ser la secretaria de su amigo porque estaba en un escritorio que había junto a la entrada del despacho. Era una mujer de mediana edad, de pelo moreno, largo y liso que aún conservaba gran parte del atractivo de sus años de juventud, le preguntó si tenía cita con el señor Anduinne. El le dijo que sí, aunque no le había especificado ninguna hora. -¡Ah, entonces es usted!- dijo sonriente -Me dijo que llegaría un joven fornido, con apariencia peligrosa, y que le mandase pasar en cuanto llegase- y añadió -pero no mencionó que era usted tan atractivo-. Lobo se dijo a sí mismo que las mujeres francesas estaban locas y tras despedirse brevemente de la secretaria entró en el despacho de Leroy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El despacho estaba decorado con algún cuadro al óleo y un enorme escritorio de madera que tenía tallada en el centro la mítica balanza de la justicia que se inclinaba ligeramente hacia la derecha resaltada con una pintura dorada que le daba brillo y un aspecto metálico. Su amigo estaba de pie de espaldas a la puerta, fumando un cigarrillo mientras miraba por la ventana pensativo. En cuanto Lobo abrió la puerta le dijo -Entra y cierra la puerta, estaba esperándote- Se pasó una mano por su rubia cabellera y se dió la vuelta y apagó el cigarrillo en un cenicero de cristal. -Espero que la recepcionista y mi secretaria no te hayan causado demasiadas molestias- dijo riéndose. -¿Se comportan así siempre?- preguntó Lobo -No, solo cuando ven a extranjeros atractivos y confusos- y se rió a carcajadas. -Bueno, creo que te debo una explicación después de tanto tiempo- dijo poniéndose más serio. -Sabía que acabarías por encontrarnos antes o después- y añadió -pero desde luego no esperaba que me trajeses aquel extraño souvenir- tras lo cual, se echó a reír nuevamente. -Me dijo que trabajaba para ti, que eras el que mandaba en esta ciudad y atacó a mi amigo Pierre- dijo Lobo, aunque le costaba creer que su amigo hubiese cambiado tanto, y se viese envuelto en negocios turbios. -No conocía a ese tipo de nada, y la verdad ya empiezan a causarme problemas esos rumores que surgen de los bajos fondos- dijo Leroy visiblemente molesto. -Por si te sirve de algo, lo entregué a las autoridades y al parecer era un pájaro de cuidado. Se le acusa de tráfico de armas, venta ilegal de drogas, extorsión, atraco a mano armada... la lista es interminable, aunque no te hice venir para eso, Alex- dijo. -Ya, imagino que querrás hablarme de lo que sucedió hace siete años, ¿no?- dijo Lobo. -¿Que otra cosa podría ser?- respondió el. -Nos perseguía &lt;st1:personname productid="la Banda" w:st="on"&gt;la Banda&lt;/st1:personname&gt; de los Cuervos Sangrientos, tras aquella misión en la que tuve que colaborar con ella, nos descubrieron y siguieron nuestra pista- Lobo se sobresaltó y le preguntó -¿Porqué no me dijisteis nada?- dijo enfadado -sabes que os habría ayudado-. &lt;st1:personname productid="La Agencia" w:st="on"&gt;La Agencia&lt;/st1:personname&gt; nos obligó a guardar el secreto por si te capturaban, ¡irían a por ti en cuanto supieran que teníamos algún tipo de relación!- le contestó. -¿¡¿Tienes idea de lo que sufrí por todo aquello?!?- vociferó Lobo -¿Y te crees que yo no?- replicó -¿crees que no lo pase mal obligado a dejar mi hogar y teniendo que esconder mi identidad?- dijo casi en un susurro. -Como ya habrás podido comprobar, ella perdió la memoria- dijo el preocupado -llevo mucho tiempo intentando hacerle recordar cosas pero... no he conseguido nada- y añadió - pero ayer, cuando fuiste a nuestra casa, ella empezó a recordar... todos estos años he estado cuidándola, pero su corazón aún te pertenece- dijo con voz quebrada. -No podemos regresar contigo, Alex pero puedes quedarte con nosotros si quieres-. -Mientras &lt;st1:personname productid="la Banda" w:st="on"&gt;la Banda&lt;/st1:personname&gt; del Cuervo Sangriento exista, no podremos volver...-. Lobo se levantó y dijo -Si aún eres la mitad de bueno que entonces, te ayudaré a acabar con ellos en cuanto termine mi ultimo encargo- dijo Lobo en un tono mezcla de una feroz resolución y furia contenidas. -Alex, no puedo creer que quieras arriesgar tu vida de esa manera. ¿No sabes que es la mayor mafia de Europa y que han puesto precio a nuestras cabezas?- le dijo con el terror reflejado en sus ojos. Lobo le dió un puñetazo en la nariz que le hizo sangrar y le dijo – Jhonny, ¿desde cuándo eres tan cobarde, tu que eras capaz de matar a decenas de enemigos armados hasta los dientes?-le espetó Lobo. Jhonny se levantó limpiándose la sangre que manaba de su nariz con un pañuelo y le dijo -Veo que no has cambiado nada, tienes razón nos enfrentaremos a ellos, no se que me ha pasado... el miedo se apoderó de mi, gracias por recordarme quien soy, Alex-. Se acercó a Lobo y le dio un tremendo puñetazo en el estómago que le hizo desplomarse -Parece... que no has... perdido... fuerza...-dijo Lobo casi sin aliento-. -No creerías que ibas a partirme las narices e irte tan ancho, ¿verdad?- y se rieron ambos recordando los viejos tiempos cuando Lobo recuperó el aliento-. Cuando se disponía a irse, Jhonny le dijo -Alex, creo que no es necesario pedirte que ayudes a Elena en lo que puedas para que recupere sus recuerdos- a lo que le replicó -Por supuesto que no, haré todo lo posible por ayudarla... después de todo, todavía sigo sintiendo lo mismo por ella- y añadió -volver a verla ha sido como volver a la vida, nunca olvidaré todo lo que hiciste por ella cuidándola todos estos años viejo amigo-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lobo salió de allí con un nuevo objetivo, acabar con el núcleo de la mafia de los Cuervos Sangrientos. Sabía que no sería fácil, que incluso podría morir en el intento. Pero tenía que hacerlo aunque aquello le costase la vida. Pierre estaba esperándole en la planta baja charlando animadamente con la encantadora recepcionista. -¡Ah!, aquí estas mon ami. Esta bella joven me ha dicho que vas a invitagla a senar- dijo entre risas. Lobo le dijo que se fuesen rápido de allí y se despidió de la recepcionista saludando con la mano al salir. Era hora de comer ya y después iría a ver a su amada a las orillas del Sena, para aclarar sus dudas y despertar sus recuerdos. Por primera vez en muchos años, Lobo se mostraba optimista. Quizás las cosas empezasen a ir bien de nuevo en su vida. O quizás su vida estuviera acercándose a su fin. En cualquier caso, Lobo estaba dispuesto a morir si no era capaz de destruir la amenaza que se cernía sobre ellos, y que le impediría vivir tranquilos mientras existiese.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-3666454528770326885?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/3666454528770326885/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=3666454528770326885&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/3666454528770326885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/3666454528770326885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/11/el-mercenario-capitulo-5-recuerdos-y.html' title='El Mercenario, Capítulo 5.- Recuerdos y Explicaciones'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-3231600720615796782</id><published>2011-11-08T00:27:00.000+01:00</published><updated>2011-11-08T00:27:09.084+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El Mercenario, Capítulo 4.- Fantasmas del pasado</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;El mayordomo se fue cerrando la puerta tras él. Mientras, Lobo empezaba a recuperarse del shock y se dejó caer en uno de los sillones más cercanos enfrente de la señora Anduinne. -¿Quien es usted?- pregunto ella. Lobo tras oír esa voz se puso pálido. TENIA que ser ELLA. Era su misma voz, y sin embargo era al mismo tiempo más fría y parecía no reconocerle. Tratando de calmarse, Lobo se dispuso a responder. -Mi nombre real no hay muchas personas que lo sepan, de hecho solo lo saben mis jefes y alguien a quien perdí hace mucho-. Normalmente Lobo nunca le contaría eso a nadie, no obstante estaba demasiado impactado por el hecho de que, aquella mujer allí sentada frente a él, se parecía enormemente a alguien que hacía años había dado por perdida. -Me llamo Alex- dijo al fin. Ella reaccionó ante aquella revelación dejando la copa y echándose una mano a la cabeza como si le doliera. -¿P-por que me suena ese nombre?- dijo ella visiblemente perturbada. Entonces Lobo lo comprendió todo por fin. Ella había perdido la memoria en aquel accidente hacía 7 años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Aquel fatídico día Lobo lo había perdido todo, la mujer a la que amaba y al que había sido su mejor amigo. Ambos desaparecieron en aquel accidente y los dieron por muertos. Lobo había intentado en vano buscar indicios de su supervivencia, pero no había nada que pareciese indicar que pudieran salir con vida y su mundo se derrumbó. Estuvo durante meses vagando por las calles de su ciudad como alma en pena. Perdió su trabajo, su hogar y se convirtió en un borracho, intentando ahogar sus penas en el fondo de un vaso de whisky. Cuando estaba a punto de acabar con su vida de una vez, alguien le dijo que la persona a la que amaba seguía con vida en algún lugar. Lobo exigió saber donde podría encontrarla, pero el extraño individuo vestido con aquella extraña gabardina vieja y con sombrero y le dijo que para obtener aquella información había de ganársela. -¿Como?- había preguntado Lobo, dispuesto a hacer lo que fuese. -Haciendo algunos trabajos para la agencia que me envía a buscarte- dijo el individuo de la gabardina. -Necesitamos a gente con tu... "talento"- añadió mientras encendía un cigarrillo. Lobo aceptó, sabía exactamente a que se refería con lo de su "talento" y no iba a desaprovechar aquella última oportunidad aunque tuviese que venderle su alma al mismísimo diablo. Desde aquel entonces y hasta ahora, Lobo había trabajado para aquella agencia, con la que solo contactaba a través del extraño de la gabardina que hacía las veces de enlace y le entregaba la pasta tras finalizar un trabajo, pero siempre justo antes de empezar el siguiente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Volviendo en sí Lobo se dio cuenta de que estaba en un aprieto. No podía llevarse de allí a la señora Anduinne, si es que realmente era ese su nuevo apellido, pero tampoco podía irse sin más. Le entregó una nota donde apuntó la dirección de un bonito café situado a las orillas del Sena y se dispuso a irse de allí diciéndole -Si tienes alguna pregunta ven a este sitio mañana sobre las 4 de la tarde, entonces hablaremos- y añadió -¡Ah! y dígale a su marido que si se vuelve a meter con mi amigo Pierre lo que hice con ese pobre hombre no será nada comparado con lo que le haré a él-. Tras decir eso Lobo se dirigió a la salida dejando tras de sí a aquella pobre mujer confundida. -Iré- dijo ella entonces -Hay muchas cosas que tengo que preguntarle-. Lobo sonrió, satisfecho con su respuesta y se dirigió a la entrada principal a grandes zancadas seguido del mayordomo que pareció salir de la nada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Al abandonar la mansión vio una limusina blanca que acababa de aparcar frente al porche. Supuso que era ese dichoso Leroy, pero cuando se abrió la puerta trasera y salió de ella un hombre alto, delgado, con el cabello rubio, ojos azules como zafiros, de complexión atlética y vestido con un inmaculado traje blanco. Lobo se quedó de piedra por segunda vez aquella noche. ¡Era EL! ¡Su amigo, a quién había dado por perdido junto a su amada hacía 7 años! ¿Que hacía allí? ¿Habría sabido que podía encontrarle en aquella mansión? Y de ser así, ¿como lo habría sabido? En cualquier caso, empezaba a sospechar que aquella serie de sorpresas no se sucedían por casualidad. Su amigo le vio y una sombra de preocupación cubrió su rostro. Avanzó hacia él y se paró a su lado sin girarse y le dijo -Cuanto tiempo, Alex-. -Seguramente tienes muchas preguntas que hacerme y yo a ti también, pero aquí no podemos hablar. Ven mañana por la mañana a esta dirección- dijo mientras le tendía una tarjeta de visita. -Te lo explicaré todo entonces- dicho lo cual entró en la mansión y Lobo se dio cuenta de que EL era el tal Leroy. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc;"&gt;Aturdido y confuso Lobo salió de la mansión por donde había entrado, se subió al coche con Pierre y le indico que volvieran a su casa. -¿Que te ha pasado, mon ami? Pareses habeg visto un fantasma-. Mirando a Pierre con una expresión sombría en su rostro le contestó -Eso es exactamente lo que he visto- y añadió -pero no solo uno, sino dos fantasmas, fantasmas del pasado&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-3231600720615796782?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/3231600720615796782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=3231600720615796782&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/3231600720615796782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/3231600720615796782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/11/el-mercenario-capitulo-4-fantasmas-del.html' title='El Mercenario, Capítulo 4.- Fantasmas del pasado'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-1494951665174016960</id><published>2011-10-31T20:14:00.000+01:00</published><updated>2011-10-31T20:14:21.056+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El Mercenario, Capitulo 3.- La Guarida de Leroy</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Recorrieron las calles de la ciudad a toda velocidad mientras conversaban. -¿Que has hecho esta vez?- le preguntó lobo a su acompañante -Se podguia desig que poseo algo que ellos quieguen- respondió Pierre con visible fastidio. -No cambiarás nunca maldito bribón- dijo Lobo, tras lo cual se echo a reír. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Pierre llevaba toda la vida siendo un ladrón, desde que era niño y se quedó en la calle sin familiares que se ocuparan de él. Por suerte era un chico despierto y pronto descubrió que si se las ingeniaba podría conseguir lo que necesitase y burlar a la autoridad. Cuando creció lo suficiente empezó a idear planes para cometer robos mayores e intentaba superarse a si mismo cada vez un poco más. Por desgracia para él, la policía lo pilló cuando estaba con un grupo de delincuentes atracando un banco. Pasó dos años en prisión dado que no le hizo ningún daño a nadie y tampoco iba armado. Cuando salió empezó a interesarle otro tipo de objetos para robar: obras de arte. Robaba cuadros, bustos, joyas... cualquier cosa que tuviese valor y pudiese luego vender. Nunca lo volvieron a pillar pero empezó a reunirse con gente peligrosa para llevar a cabo sus ventas ilegales. Capos de la mafia, narcotraficantes, contrabandistas, eran el tipo de gente con la que se daba cita algún tiempo después de sus robos. Y ahí empezó a haber problemas. Cada vez sus compradores ponían más pegas para pagarle menos y si rehusaba bajar el precio, le perseguían para arrebatarle el objeto codiciado y darle una lección de paso. Así fue como conoció a Lobo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Una fría y húmeda noche de invierno Pierre había quedado con un policía corrupto para cerrar un trato. El tipo que era grande, gordo y medio calvo; ofrecía demasiado poco y Pierre se negó. Cuando el poli se disponía a hacerle un segundo ombligo a Pierre, se oyó un disparo y éste notó como le salpicaba un líquido caliente y pegajoso, pues estaba en el suelo con los ojos cerrados y no vio la sangre hasta que los abrió. La sangre del policía, al que alguien oportunamente acababa de disparar, manaba de su herida empapando el empedrado de la calle. Cuando vio a su salvador, Pierre se lanzó hacia él y le dio las gracias una y otra vez besándole los pies. Aquella imponente figura vestida con una chaqueta de cuero negro, un pantalón vaquero también negro, unas gafas de sol, rasgos tan duros que parecían esculpidos en piedra y de pelo negro corto y alborotado, venía fumando. Le dijo con una voz pétrea -No me des las gracias- y se lo sacudió de encima propinándole una patada -y sobretodo, no me babees mis botas nuevas- y añadió -algún día te lo cobraré no te preocupes- dicho esto, Lobo se alejó entre la lluvia caminando despacio y dejando a Pierre empapado y confuso. Pero le había salvado la vida y él le ayudó a hacer aquel trabajo tras reencontrarse con él al día siguiente. Desde entonces habían pasado cinco largos años y aún así, Lobo era lo más parecido a un amigo que había tenido nunca y por eso estaba dispuesto a ayudarle sin importarle cuanto pudiera arriesgar su vida, al fin y al cabo si estaba vivo era gracias a él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Pierre le dio las indicaciones necesarias para llegar a la guarida de Leroy, aún así tardaron mucho en llegar allí ya que había que dar un rodeo por causa de alguna celebración que había en la ciudad. Lobo ignoraba que era pero tampoco le importaba lo más mínimo. Cuando llegaron a la entrada de la guarida, Lobo abrió el maletero y sacó al "amigo" de Leroy de allí, todavía inconsciente, y lo cargó al hombro como si fuera un vulgar saco. &lt;st1:personname productid="La Guarida" w:st="on"&gt;La Guarida&lt;/st1:personname&gt; de Leroy era una excelente mansión que se hallaba en un barrio elegante pero poco transitado. La construcción contaba con dos pisos enormes, un porche que era tan grande como la casa de Pierre, y un inmenso jardín bien cuidado y con árboles cerca del muro de piedra que rodeaba toda aquella finca, cuya única salida era un gran verja dorada y decorada con un gusto exquisito.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Lobo tocó el timbre del portero electrónico y esperó. Pasado un rato una voz grave le preguntó en su idioma -¿Si, quien es?- Lobo respondió con otra pregunta -¿Es la residencia del señor Anduinne?-, -Sí- dijo la voz -¿quien es usted y que lo trae hasta aquí?-Lobo respondió -Vengo con un amigo del señor Anduinne que se encontraba un tanto indispuesto, ¿nos dejará entrar o se lo dejo aquí en la puerta?-. Tras oír como se colgaba el telefonillo, Lobo vio que la verja se abrió de par en par y pensó -Perfecto, ya estoy dentro- y dijo, dirigiéndose a Pierre, -Será mejor que te quedes aquí ya saludaré yo a tu amigo de tu parte- y mostró una media sonrisa en la que dejaba entrever que aquello le divertía. -Ten cuidado mon ami, y si nesesitas ayuda estagué pog aquí con el coche en magcha-. Lobo asintió y se dirigió a la guarida de Leroy a hacerle aquella entrega especial.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Cuando llegó a la entrada el mayordomo le lanzó una mirada de espanto y horror al ver sus pintas. Y más aún cuando vio como traía a aquel tipo lleno de moratones y con restos de sangre seca en el traje. -El señor Anduinne no está ahora mismo, pero su señora ha querido dejarle entrar- y añadió -una mala elección en mi opinión-. Lobo entró y siguió al mayordomo hasta el salón del ala oeste de la mansión -menudo imbécil es este criado- pensó. Por el camino observó que aquel tal Leroy movía mucha pasta. Numerosas alfombras con espléndidos dibujos decoraban el suelo, obras de arte por doquier adornaban paredes y muebles. Todo aquello le parecía, cuando menos, ostentoso. Tras llegar a su destino el mayordomo le indicó que pasase, que la señora Anduinne lo recibiría y entró antes que él. -Señora Anduinne, el señor que trae al supuesto amigo de su esposo está aquí- dijo haciendo una mueca que dejaba claro lo poco apropiado que le parecía dejar entrar a aquel individuo de aspecto tan peligroso y sucio. Lobo entró con el fardo aún al hombro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Al ver a la supuesta señora Anduinne a Lobo se le aflojaron los brazos y un temblor le recorrió el cuerpo, haciendo que se le cayera el individuo que cargaba al suelo. No lo podía creer. ¿Era ELLA de verdad o se había vuelto definitivamente loco? No, no podía ser ella. No tendría sentido. Y sin embargo allí estaba, mirándole con aquellos ojos verdes. Llevaba un hermoso vestido rojo que dejaba al descubierto sus níveos hombros, los labios, pintados con un color rojo a juego con el vestido, su pelirroja melena rizada y suelta le llegaba hasta más abajo de los hombros. Estaba sentada en uno de los sillones, con una copa en la mano y un cigarro en la otra, cerca del fuego que ardía en la chimenea. Si realmente era quien creía que era, no tardaría en averiguarlo. Y en caso de que fuera así, debería responder a muchas preguntas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Próximamente:&lt;/b&gt; El Mercenario, Capitulo 4.- Fantasmas del Pasado&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-1494951665174016960?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/1494951665174016960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=1494951665174016960&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/1494951665174016960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/1494951665174016960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/10/el-mercenario-capitulo-3-la-guarida-de.html' title='El Mercenario, Capitulo 3.- La Guarida de Leroy'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-2453043656405797117</id><published>2011-10-27T23:56:00.006+02:00</published><updated>2011-10-31T20:59:37.061+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El Mercenario, Capitulo 2.- Un Agitado Reencuentro</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: black; color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 18px;"&gt;Tras su llegada a París, Lobo comenzó a buscar un sitio donde quedarse durante unos días. Quería algo discreto, sin demasiados lujos, así que decidió hacerle una visita a un viejo conocido suyo. Si, había llegado la ahora de cobrar viejos favores. Cogió un taxi al salir del aeropuerto y se dirigió a las afueras de la ciudad. Dudaba mucho que su viejo amigo se alegrara de verle, pero eso no es que le importase demasiado.&lt;br /&gt;Al llegar a casa de Pierre, pues así se llamaba, pagó al taxista y se dirigió al porche. La construcción constaba de dos ruinosos pisos, un pequeño porche, un amplio y abandonado jardín rodeado por lo que había sido una verja de madera y un garaje en el lado derecho de la casa cuya puerta estaba bastante deteriorada. Al acercarse, oyó el sonido de vajilla rompiéndose y aceleró el paso. Era evidente que algo no iba bien. -Maldita sea- dijo para sí -este tipo sigue metiéndose en problemas-. Al llegar a la entrada oyó el estrépito causado sin duda por algún mueble al romperse. Sin perder ni un segundo, le dio una tremenda patada a la puerta y la echó abajo. Enseguida se hizo el silencio a su alrededor, como si al darse cuenta de que alguien venía ayudar a su víctima, el agresor se detuviese y planeara como deshacerse de esa inesperada y molesta visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lobo se dio cuenta de que aquello era la calma que precede a la tempestad, empezó a buscar por la casa por si veía a Pierre y sobretodo para encontrar al que, sin lugar a dudas, había hecho pasar un mal rato a su amigo. Desde luego quien quiera que fuese ese tipo había elegido un mal momento para lo que hizo.-¡¡¡PIERRE!!!- gritó Lobo, esperando obtener respuesta. La casa continuó sumida en el más absoluto silencio, así que Lobo pasó a buscar al piso de arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente oyó el ruido de un motor. Se asomó por la ventana y vio como un tipo de aspecto sospechoso, llevaba algo en un saco hasta el maletero de un descapotable negro en marcha. No podía ser... ¡se iban a llevar a Pierre delante de sus narices! ¡No si podía evitarlo! Sin pensarlo dos veces, Lobo saltó por la ventana y cayó rodando en el césped del jardín. El hombre que se llevaba a su amigo, un tipo trajeado y con aspecto de pez gordo, se percató de su presencia y le lanzó una patada bien dirigida al estómago. Lobo paró el golpe con una mano y asió con fuerza la pierna de su oponente, mientras se incorporaba, tiró de la pierna de aquel individuo haciéndole perder el equilibrio y que éste se cayera de espaldas al suelo. Ahora las tornas habían cambiado y Lobo pensaba darle su merecido a ese tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que el otro había intentado antes patearle el estomago, ahora Lobo hizo lo propio con él, aunque en este caso, el golpe dio en el blanco. Su oponente emitió un gemido ahogado y Lobo lo agarró por la solapa del traje y le arreó un tremendo puñetazo en la cara. Acto seguido, lo alzó agarrándolo con la mano derecha por la camisa, mientras tenía la izquierda cerrada en un puño para propinarle otro puñetazo. -Dime- dijo Lobo con aire amenazador, -¿quien te envía?-. El tipo le escupió en la cara, error que le costó un puñetazo en el estomago, y otro en la mandíbula. Lobo oyó como con este último golpe le había crujido la mandíbula. -Te lo preguntaré otra vez y, si aprecias tu vida, más te vale que me des la información que te pida. El otro dijo con cierta dificultad- no obtendrás nada de mi... maldito matón...- y añadió - si te dijera algo... EL me mataría...-. Al no estar satisfecho con la respuesta Lobo le propinó un rodillazo en la entrepierna, lo soltó y a continuación le partió las narices con la misma rodilla. -Como no colabores, el que te matará seré yo- dijo Lobo con tono más amenazador aun. El tipo se intentó incorporar mientras escupía sangre y Lobo le hizo caer de nuevo dándole una patada en el costado derecho. -Está... bien...- dijo casi sin aliento -te diré... lo que... q-quieras-. Satisfecho, Lobo le volvió a preguntar -¿quien te envía?- a lo que el otro contestó -el q-que manda... en esta... ciudad- y agregó -le llaman... Leroy, Leroy Anduinne-. Tras darle otro golpe para dejarle inconsciente, Lobo metió al tipo trajeado en el maletero del descapotable y sacó a su amigo Pierre del saco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierre era un tipo alto y delgado de unos 30 y pocos años aunque aparentaba casi 50 por lo demacrado que estaba. Al verse liberado le dijo a Lobo -muchas grasias mon ami, me has salvado una ves mas. -Tranquilo- dijo Lobo -ya te lo cobraré-, a lo que Pierre respondió -pog supuesto, veo que no has cambiado nada en todo este tiempo, mon ami- y se rió. Con su amigo libre y con muchas preguntas en su cabeza, Lobo se dirigió a la ciudad acompañado de Pierre. -¿Que piensas haseg?- preguntó Pierre con cierto interés, -Primero de nada, encontrar a ese tal Leroy y ajustarle las cuentas- respondió -¿y después?- inquirió Pierre de nuevo - trabajo- respondió Lobo en tono tajante, dejando claro que no quería hablar del tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que su amigo tenía una tendencia casi catastrófica para buscar problemas, sin embargo, sabía también que podría serle útil a la hora de hacer su nuevo encargo. Pero no, aun no era el momento. Lo primero era devolverle a ese tal Leroy lo que llevaba en el maletero. Su encargo podía esperar. El descapotable volaba hacia la ciudad bajo el sol del atardecer. Perfecto, la noche era el momento idóneo para un ajuste de cuentas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: black; color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: black; color: #cccccc; font-family: Verdana, sans-serif; font-size: 12px; line-height: 18px;"&gt;&lt;b&gt;Proximamente: "&lt;/b&gt;&lt;i&gt;El Mercenario, Capitulo 3.- La Guarida de Leroy&lt;/i&gt;&lt;b&gt;"&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-2453043656405797117?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/2453043656405797117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=2453043656405797117&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/2453043656405797117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/2453043656405797117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/10/el-mercenario-capitulo-2-un-agitado.html' title='El Mercenario, Capitulo 2.- Un Agitado Reencuentro'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-617877886872054786.post-1471287196549336370</id><published>2011-08-01T04:25:00.015+02:00</published><updated>2011-10-31T21:00:34.801+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mercenario'/><title type='text'>El Mercenario, Capítulo 1.- Un nuevo encargo</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: black; color: #cccccc;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Se despertó aquella mañana de mal humor, miró a su alrededor sin levantarse y echó un vistazo a la que había sido su habitación durante las últimas seis semanas. Por su profesión, se veía obligado a desplazarse a menudo aunque nunca había logrado acostumbrarse a los continuos cambios de domicilio, y eso que a él le gustaba viajar. Aquel día, como sucedía siempre al poco de terminar sus trabajos, le tocaba volver a trasladarse. Aquello unido a la resaca, causada sin duda por todo el whisky que se había bebido la noche anterior, no hacía si no empeorar su ya de por si mal despertar. Maldiciendo su suerte por haber acabado en esa profesión, que estaba bien pagada pero conllevaba muchos riesgos y desvelos por su parte, se dirigió al baño para darse una ducha fría y despejarse un poco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras vestirse con unos vaqueros viejos, una camiseta, su sempiterna chaqueta de cuero negro y hacer el equipaje, se dirigió a la calle con la intención de coger un taxi que lo llevase al otro extremo de la ciudad. Mientras esperaba encendió un cigarrillo con visible impaciencia y se preguntó a donde lo enviaría esta vez aquel lunático que servía de enlace entre los jefazos y él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de un rato se acercó un taxi al que paró y le indicó el lugar al que debía ir. El taxista, un hombre gordo, calvo y con pinta de tener mal genio, se negó a arrancar hasta que le enseño un fajo de billetes que todavía guardaba de un trabajo anterior, y le dijo con voz grave -si llegas en menos de una hora, te doy la mitad de lo que hay aquí-. El pobre hombre, que se puso blanco como la cera, asintió pues la cifra era el doble más o menos de lo que el ganaba en un mes, si tenía suerte, y arrancó sin decir nada más en todo el viaje. Se dirigieron a toda velocidad hasta el lugar indicado, ya que al parecer aquel tipo conocía bastante bien los atajos de la ciudad. Llegaron en menos de 50 minutos con lo que le pagó lo acordado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se bajó y miró hacia arriba, pues el individuo aquel lo esperaría en la azotea. Maldiciendo a la vez a su suerte y a ese maldito tipejo, entró en uno de los ascensores del rascacielos y se dirigió a la azotea. Al llegar le vio, envuelto en aquella maldita gabardina raída y con el dichoso sombrero a juego, que le daban aire de detective de los años 50, y con los que apenas se le veía el rostro. Se dirigió hacia la misteriosa figura, que como de costumbre estaba de espaldas, y dijo éste sin darse la vuelta- llegas tarde otra vez, cachorrillo-, aquello siempre le irritaba, pues su nombre en clave era Lobo Negro. -¿Tienes la pasta?- preguntó Lobo con desconfianza, a lo que el otro replicó con sorna- y si no fuera así, ¿que harías? ¿Matarme?- dicho lo cual empezó a reírse como si fuera la idea más absurda del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía de espaldas, le arrojó al fin una bolsa de papel y un dossier por encima del hombro izquierdo. Lobo los recogió y se dispuso a irse, aunque no sin antes decirle al otro -a ver cuando dejas la ropa de tu abuelo y te compras algo nuevo, pareces salido de una mala peli de los 50-, tras lo cual se rió de su propio chiste. El otro le dijo, justo cuando se disponía a abandonar la azotea -recuerda... si nos fallas... o te pilla la bofia... será tu fin-, Lobo apretó la mandíbula hasta que se oyeron rechinar sus dientes y se fue por donde vino dando un sonoro portazo. Continuó hacia el ascensor mientras iba pensando en lo mucho que le cabreaba aquel maldito imbécil. Juró por enésima vez que mataría a ese cabrón en cuanto tuviese ocasión, y se dispuso a largarse de allí en el ascensor por el que subió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echó una ojeada al dossier con los datos de su próximo objetivo y en que consistía esta vez su misión, tendría que salir del país y buscar a su objetivo en París. Por primera vez los datos estaban incompletos, lo que significaba más trabajo para él pues tenía que localizarla primero y después realizar su trabajo, todo ello con la máxima discreción posible. Por eso contaban con él, porque pese a ser un borracho, camorrista y mujeriego, era el mejor haciendo esos trabajos. Trabajos que irónicamente odiaba. Ya que era una mezcla entre asesino, matón a sueldo y espía. Ignoraba si trabajaba para el gobierno o para alguna poderosa mafia. Lo único que sabía es que quería encontrarla, mas aún necesitaba encontrarla. Por ella había vendido su alma y se había transformado en aquel monstruo sin sentimientos ni remordimientos, capaz de hacer lo que fuese necesario por dinero. Ésa era la única verdad que necesitaba saber y para él no había nada más. Era, en resumen, un mercenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Próximamente: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="background-color: black;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #eeeeee;"&gt;El Mercenario, Capitulo 2.- Un Agitado Reencuentro&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="background-color: black; color: #cccccc; font-style: italic;"&gt;"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/617877886872054786-1471287196549336370?l=elreinodelnorte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/feeds/1471287196549336370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=617877886872054786&amp;postID=1471287196549336370&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/1471287196549336370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/617877886872054786/posts/default/1471287196549336370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elreinodelnorte.blogspot.com/2011/08/el-mercenario-capitulo-1-un-nuevo.html' title='El Mercenario, Capítulo 1.- Un nuevo encargo'/><author><name>Anárion</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16114981505324785076</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_Jw3zHJA-u00/SW3KGOcvxBI/AAAAAAAAABY/FQkkFhRN_2E/S220/ed.jpeg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
